Limpieza de un inmueble después de un incendio

Un incendio es una de esas cosas en las que nadie suele pensar hasta que desgraciadamente ocurre. Una vez controlado el fuego y confirmado que no ha habido daños personales, la siguiente preocupación lógica es recuperar todo aquello que se ha salvado de las llamas y cómo reparar todos los daños materiales. En algunas ocasiones, los desperfectos causados pueden ser difíciles de reparar y en otras, una limpieza realizada por un equipo experto es suficiente.

¿Qué hacer después de un incendio?

Actuar rápidamente es fundamental en estos casos. Si la estructura del edificio se ha visto afectada o alguno de los materiales o instalación están dañados, los primeros días son cruciales. De no repararse a tiempo, los daños podrían multiplicarse hasta el punto de ser irreparables.

Lo primero que debe hacer es asegurarse de que no corre ningún riesgo accediendo al inmueble. Para ello pregunte a los servicios de emergencia que han intervenido en la extinción del fuego. 

Las tareas de limpieza en estos casos pueden entrañar una serie de peligros para su salud, como la inhalación de gases o de polvo de ceniza. Es por eso que lo mejor es dejarlo todo en manos de profesionales. No obstante, antes de que los limpiadores comiencen con su labor, hay una serie de precauciones que puede tomar:

  • Si el incendio ha sido de pequeña magnitud, entre y recupere todos aquellos objetos personales que se han salvado de las llamas. Haciéndolo antes de la limpieza definitiva se asegurará de que no se deterioran más. Si el fuego ha sido más agresivo, deje que los profesionales se encarguen también de la retirada de objetos de valor.
  • Deje abiertas las ventanas para que se disipe el humo por completo.
  • Haga una lista de los objetos que han sufrido daños, que será muy útil en caso de que su seguro se la reclame.
  • No enchufe ningún aparato eléctrico, en caso de que la instalación esté dañada.

Un equipo profesional para hacer una limpieza después del incendio

En un incendio se desprenden una gran cantidad de gases y se acumulan cenizas y hollín. Los materiales, productos de limpieza específicos y protección con la que cuentan los trabajadores especialistas les permite realizar esta labor sin correr ningún riesgo.

Lo primero que hará el equipo de limpieza será inspeccionar el inmueble para hacer una valoración de los daños y las labores que se deben realizar. Esas tareas variarán dependiendo del tipo de edificio del que se trate, de la magnitud del incendio y de la extensión que haya alcanzado. Entre ellas pueden estar:

  • Limpieza exhaustiva con productos específicos para la eliminación de cualquier residuo resultado de la combustión. Así se frena el deterioro de los elementos y se evita tener que sustituirlos por otros nuevos.
  • Tratamiento con ozono para eliminar los olores. El ozono también tiene la ventaja de ser un eficaz desinfectante. Esta característica es muy útil si para apagar el fuego se han utilizado mangueras con agua o cualquier otro producto. La humedad podría favorecer la aparición de hongos y bacterias.
  • Recuperación de vigas y techos artesonados, que evita tener que realizar obras para sustituirlos.
  • Aspiración de falsos techos y de cualquier superficie donde se hayan podido acumular cenizas.
  • Limpieza de conductos, como los de los aires acondicionados, para que al encenderlos no esparzan el hollín por todo el edificio.

En Divel contamos con una dilatada experiencia en la limpieza tras un incendio de todo tipo de locales comerciales, domicilios particulares, naves industriales, etc. Si un edificio de su propiedad ha sufrido un incendio y no sabe por dónde empezar, no dude en contactar con nosotros. Le orientaremos sobre los pasos a seguir y le enviaremos un presupuesto sin compromiso.

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